Hace mucho tiempo vengo pensando en lo difícil que es tener un hijo… cuidar de otro ser, ser incondicional con él, y tratar de cometer los menos errores posibles… pase de creer que yo no podía tener hijos porque les iba o podía hacerles mucho daño, a pensar en tenerlos y no cometer errores (otra tontería más… quien podría ver a sus hijos si está centrada sólo en no cometer errores) a pensar en tenerlos y contar con alguien que me apoye y no me deje sola con esto.
Creo que encontré a esa persona, lo que aun me cuesta es visualizarme como madre… y el otro día conversando acerca de mi sobrina me dijeron: “hay que tener ojo, porque la capacidad de cuidado no es ilimitada”… que cierto y que removedor de mi ser, yo que me dedique a cuidar a mis hermanos, que di todo por ellos, llegó el momento que piense en mi, que los deje crecer, que los deje ser, que los vea fuertes, capaces, y que solo acompañe, apoye, pero no cuide… y es que dejé de cuidar al Benja, porque me di cuenta que sería terrible si lo hacía y ahora no quiero tener que pasar a ser una segunda madre de mi sobrina… la verdad que quiero guardarme para mis hijos, quiero tenerlos, cuidarlos, protegerlos, amarlos por sobre todas las cosas… que difícil… pero cierto.
Ya no quiero que me usen de escudo para todos los más débiles, que muchas veces se han autodenominado débiles… no quiero que se me agoten mis capacidades, y no quiero que la gente me siga diciendo cuida a tu tata, cuida a tu tia, cuida a tu primo, cuida a tu hermana… etc, etc… porque no quiero, no puedo y definitivamente quiero guardarme para alguien más, que sea mi elección tenerlo a mi lado, y que sea en esa (o esas) persona en quien vierta mi capacidad de cuidado.
Que miedo me sigue dando tener hijos, pero que bueno es saber que no estoy sola, y que puedo ser capaz de dar lo mejor de mi en post de la felicidad de otros seres.